Es completamente normal que durante el tiempo de cuarentena nos hayamos sentido faltos de energía, ya sea porque hemos entrado en espiral de abatimiento físico y anímico general o porque en realidad nuestro organismo necesita menos al disminuir su actividad. Si es tu caso y quieres recargar tus pilas, apuesta por estos alimentos en tu dieta habitual, así como por mantenerte activ@ practicando algún tipo de ejercicio.

FRUTOS SECOS: La grasa saludable que aportan incide directamente en nuestros niveles de vitalidad y en nuestra memoria. Con unas nueces o almendras cada día notarás la diferencia en una semana. Además son saciantes, por lo que te ayudarán a calmar la sensación de hambre. ESO SÍ, ASEGÚRATE DE LOS TIPS QUE CONSUMES CON ESTOS ALIMENTOS

PLÁTANO: Esta fruta contiene mucho potasio, un mineral fundamental para prácticamente todas las funciones del organismo. Un plátano es un chute de energía casi de inmediato.

AVENA: Este cereal rico en fósforo, hierro, calcio y lecitina es un hidrato de absorción lenta, lo que quiere decir que, como tarda más tiempo en ser asimilado, proporciona una mayor energía. Es perfecto para los desayunos y meriendas combinado con frutos rojos, manzana o ciruelas, por ejemplo.

CHOCOLATE NEGRO: Además de mantenernos activos, nos pone de buen humor. Razón de más para comer este alimento con hierro y magnesio cuando nos sentimos más descargad@s que de costumbre. AL IGUAL QUE OCURRE CON LOS FRUTOS SECOS, ASEGÚRATE ANTES DE COMERLO DE LOS TIPS QUE CONSUMES Y DESCUÉNTALOS DE TU CAPITAL SEMANAL.

EVITA LOS QUE LA ROBAN:

Pan, arroz y pasta refinados: Cuando no son integrales, aumentan rápidamente los niveles de azúcar y de insulina en la sangre, haciendo que el pico de energía caiga seguidamente. Lo mismo ocurre con los alimentos como cereales azucarados, tan populares en los desayunos. Aunque nos sintamos más energéticos al principio, la sensación dura poco.

Fritos y comida rápida: Por norma general estos alimentos son ricos en grasas no saludables y bajos en fibra, por lo que pueden llevar a disminuir la energía demasiado rápido.

Alcohol: Aunque hay quienes lo emplean como relajante, lo cierto es que disminuye nuestra capacidad de conciliar el sueño y descansar bien. Por lo tanto, nos impide reponer la energía gastada